lunes, 16 de enero de 2012

"Swansea-lona"


Quizás en el momento de la derrota es cuando hay que realizar el verdadero análisis de un equipo. Cuando todo son victorias, los halagos llegan solos, la victoria tiene muchos padres. Por eso, analizar el juego del Swansea tras su derrota ante el renacido Sunderland de Martin O'Neill, tiene un verdadero significado.

La carrera de su técnico, Brendan Rodgers, en las categorías inferiores del Chelsea ya indicaba la apuesta de este entrenador norirlandés por el juego de toque, algo no muy normal en las islas. Llegó a la Championship de la mano del Swansea, un equipo que ya demostró un gran nivel de juego y logró el ascenso a la Premier en un agónico partido en Wembley ante el Reading.

Primer año en la Premier, cualquier equipo simplemente lucharía por la permanencia, a cualquier precio, pero el Swansea continúa con su apuesta. Toque, toque, toque. En esta situación, con una idea clara, un objetivo claro y un camino a recorrer, las derrotas duelen menos. Sabes el destino y quien sabe el destino, lo tiene más fácil.

Un equipo, más preocupado por el estilo que por los resultados, algo casi imposible de ver. Comparando las estadísticas de los equipos de las grandes ligas europeas, el FC Barcelona es el que más pases con acierto da, casi un 90%. Pero en esa estadística, poblada de equipos punteros de Champions League, se cuela en la quinta plaza el Swansea galés (85%). Algo extraño para el que no conoce a los hombres de Rodgers. Otro dato más curioso, el faro del equipo, el número 7, Britton, el líder del centro del campo, tiene un porcentaje de éxito en sus pases superior al de Xavi Hernández, nombrado los últimos años "Mejor Constructor" por la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (IFFHS).

Si quieren apostar por un equipo, el Swansea es una apuesta segura. No por nada se le conoce como "Swansea-lona".

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jueves, 12 de enero de 2012

El castillo de Mancini


Por mucho que se diga que construir un equipo ganador a base de dinero es fácil, no se convierte en realidad. El jeque Mansour bin Zayed al Nahya compró el Manchester City con la intención de devolver a los citizens a la cima del mundo, pero ese trabajo no es tan fácil...

El italiano Roberto Mancini llegó al banquillo del City of Manchester en diciembre de 2009 sustituyendo a Mark Hughes, que no daba el perfil. Entrenador de prestigio, de resultados... Tras más de dos años y cientos de millones de libras invertidos, su único resultado es la FA Cup del año pasado. Ningún título más y un equipo sin una clara identidad, un estilo de juego que le defina.

La temporada 2011/2012 tiene que ser la de la confirmación. Tras cinco meses de competición, la única nota positiva es el liderato de la Premier League, su objetivo más deseado. Sin embargo, ya ha caído en Champions League, con destino a la prestigiosa Europa League, eliminado en la FA Cup por su máximo rival, el United, aunque el equipo dio la cara ante el protagonismo máximo del árbitro,y la Curling Cup también se ha convertido en una odisea.

Partido de ida de semifinales, ante el Liverpool, en el
Queda el partido de Anfield, pero...

El castillo de naipes de Roberto Mancini ha comenzado a caerse. Un equipo que no ha logrado una identidad y que en los malos momentos no sabe a dónde dirigirse. La salida de Touré Yayá a la Copa de Africa se veía como un obstáculo muy complicado de superar. Y se está confirmando. Por lo menos un mes más sin el marfileño. Una baja importantísima a la que se une la de Kompany, injustamente expulsado ante el United. Mancini no encuentra solución y el equipo empieza a deshilacharse.

Mancini lo sabe y está nervioso. Incluso llegó a encararse con Gerrard, capitán del Liverpool, por una entrada de Johnson sobre Lescott, peor que la de Kompany ante el United, pero que en el fútbol inglés nunca supone una expulsión.

El italiano se la juega, los próximos partidos serán cruciales...



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martes, 13 de diciembre de 2011

Lampard resucita (la Premier)



Diecisiete minutos. Ese es el tiempo que tenía Lampard para intentar romper un partido que estaba empatado con el líder de la Premier, el Manchester City. La apuesta no era Fernando Torres por un Drogba de 33 años y que ya no podía más. Lampard, que no había participado ante el Valencia en el partido más importante de la temporada para el Chelsea. Esa fue la opción de Andre Vilas-Boas, generar fútbol en el centro del campo ante un rival con diez antes que acumular delanteros en el área. Y la apuesta salió bien.

Un Chelsea reforzado tras su clasificación en la Champions League ante un City que había caído a la segunda competición europea (junto a sus rivales del Man.United. MADchester, capital de la Europa League). Un "Cash-ico" entre los dos equipos más ricos de la Premier. Y todo acabó decidido por un jugador de la "vieja escuela" a los que Vilas-Boas va quitando espacio.

Es cierto que su gol fue de penalti, pero en esos momentos no es fácil transformalos. Frank Lampard Jr. era visto por su padre desde la grada. Regocijo en la familia Lampard, muy futbolera, al igual que la de su tío Harry (Redknapp).

Esa "vieja escuela" que va ganando espacio. Drogba a Torres, Terry a cualquiera de los otros centrales, Lampard, ya veremos. Eso sí, Oriol Romeu y Mata se han convertido en imprescindibles. Luz en el túnel. Lampard, resucita. Resucita él y resucita la Premier. Los "sky blue" sólo tienen dos puntos de ventaja sobre el segundo. Todo por decidir. Por suerte.



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miércoles, 30 de noviembre de 2011

La encrucijada de Vilas-Boas



Cuando un club paga 15 millones para incorporarte a su disciplina significa que confían en ti. Cuando ese dinero es destinado a un entrenador, la confianza debe ser absoluta. André Vilas-Boas llegó a Stamford Bridge el pasado verano con la plena confianza del poderoso Roman Abramovich. Un proyecto que ya había caducado y de la mano del portugués debería comenzar la renovación.


Vilas-Boas siempre ha tenido las cosas claras, desde joven, cuando siendo un adolescente sugirió a Bobby Robson la titularidad de Domingos, su jugador fetiche, en el Oporto. Al llegar a Londres sabía el estado de la plantilla, la pérdida de ambición por el paso de los años de unos jugadores que se juntaron para ganar la Champions League pero que no lo lograron de la mano de Mourinho, Grant, Hiddink o Ancelotti. Pidió un cambio total del plantel pero era consciente de que no se podía hacer en una temporada, así que aceptó que se hiciera a lo largo de su contrato. Las carencias de la plantilla siempre han estado claras. El centro del campo siempre ha adolecido de creatividad, sólo musculo. Así que llegaron Mata y Meirelles, y por si acaso, Oriol Romeu, ADN blaugrana. El relevo para los Lampard, Mikel... estaba firmado. En la delantera Lukaku, con todo lo que ya había más un Fernando Torres que no había demostrado nada en los seis primeros meses como "blue".


Primeras jornadas, buenos resultados, la ilusión hacia un nuevo Chelsea crecía. Sin embargo, el juego plano no acababa de corregirse, ganando por pegada, como siempre en el Chelsea. La visita a Old Trafford el 18 de septiembre marcaría el resto de la temporada. Buena primera parte, pero la madurez del ManU hizo que los "blues" se fueran al descanso perdiendo 3-0. Injusto, pero nada que hacer. Torres, muy discutido desde que se pagaron 60 millones por él, marca un golazo tras el descanso y minutos después tuvo la ocasión de su vida. La falla y todo el mundo le recordará eso. Si hubiera entrado, el Chelsea habría sacado algo positivo en su visita a Manchester, pero no fue así.

Victorias fáciles en Premier, haciendo lo justo en la Champions, llegó de nuevo un partido ante un grande en Inglaterra. De nuevo, un buen partido, pero la debilidad de un equipo con dudas le llevó a caer 3-5 ante el Arsenal. Más dudas, más tembleque en las piernas y el "run-run" en Stamford Bridge. Dos partidos ante los más fuertes, dos derrotas, sin ser peor, pero derrotas.


En noviembre, todo parecido. El juego no mejora, pero para ganar a 15 equipos de la Premier le sobra. Liverpool, siguiente estación. El equipo de Kenny Dalglish tampoco fue superior, pero Johnson en los últimos minutos firmó la victoria "Red" por 1-2. El City, intratable, se queda muy lejos y todo pasa por Europa. Visita a Leverkusen y derrota en un córner en el último minuto, por lo que se lo tendrá que jugar todo en la última jornada ante el Valencia. Sólo vale ganar o empatar a cero. Un descalabro europeo sería difícil de digerir.


Vuelta a la Premier, sin problemas ante el Wolves. Pero la Carling Cup volvía a llevar al Liverpool a Stamford Bridge. En esta ocasión el Chelsea fue inferior, sin saber qué hacer ante un equipo que volvió a ganar por segunda vez en nueve días.

Vilas-Boas se enfrenta al periodo más duro como entrenador. El luso ha reconocido que la ansiedad ha llegado al público de Stamford Bridge, transmitida por los jugadores, o viceversa, que más da. Su encrucijada está en apostar por lo nuevo o por la vieja guardia, pero ante estados de ansiedad lo fácil es lo viejo. ¿Adiós al renovarse o morir? El partido ante el Valencia lo decide todo, ahí veremos por quién apuesta. Yo creo que las cartas están echadas.


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lunes, 14 de noviembre de 2011

Capello siempre gana


Gary Lineker, el genial futbolista inglés, aseguró en la década de los 80 que "el fútbol es un deporte en el que juegan 11 y contra 11 y siempre ganan los alemanes". En esa época, el italiano Fabio Capello ya llevaba unos años retirado del fútbol en activo y se preparaba en las categorías inferiores del AC.Milan para ser entrenador. Su oportunidad le llegó en 1991 cuando tuvo que sustituir en el banquillo rossonero a Arrigo Sacchi. En cinco años ganó cuatro scudettos y una Liga de Campeones. A partir de ahí, su paso por Real Madrid, Roma y Juventus casi siempre estuvo marcado por los títulos, aunque no por el buen juego.

En 2008, con su etapa de entrenador de clubes agotada, tomó las riendas de la selección inglesa después de que The Football Association (FA) decidiera poner fin a una época ominosa de la mano de Steve McClaren, que dejó a Inglaterra fuera de la Eurocopa de 2008. Reto complicado pero en el que superar a su antecesor no sería muy difícil, una constante en la carrera del italiano. Fase de clasificación sin grandes problemas y la selección inglesa llega al Mundial de Sudáfrica con el cartel de favorito, al menos para estar entre los ocho mejores del campeonato. Una fase de grupos cómoda, en la que se comitieron errores, llevó al equipo de Capello a enfrentarse a Alemania en el primer cruce. En estas circunstancias, los equipos del italiano siempre sacan un gen competitivo, un algo desconocido, que le lleva a superar las adversidades. En esta ocasión, cuando todo parecía perdido, un fallo arbitral dejó a Capello sin éxito. Por supuesto, todo apuntaba a una salida de Capello con dirección a su país, con toda la prensa apostando por su renuncia o cese, pero el transalpino mantuvo la silla.

De nuevo, fase de clasificación hacia la Eurocopa de 2012 sin grandes sobresaltos y el equipo nacional inglés vuelve a ser uno de los favoritos, más sobre todo tras su victoria sobre España, la campeona del mundo. Un triunfo basado en el estilo Capello. Parece que no estoy y cuando te quieres dar cuenta, el partido se acaba y has perdido. El equipo español fue mejor, tuvo más ocasiones, intentó jugar, mientras que Inglaterra se limitó a estar los once jugadores encerrados en el área y aprovechar alguna de sus escasas ocasiones. La trama diseñada por Capello funcionó. Media ocasión de gol en todo el partido, un gol y la victoria se queda en la Pérfida Albión.

Aunque sólo sea por esto, Inglaterra tiene que ser considerada como una de las favoritas para el torneo europeo que este verano se disputará en Polonia y Ucrania. Si Lineker volviera a decir su mítica frase, aunque desde su programa de la BBC podría hacerlo, estoy seguro de que la cambiaría por "el fútbol es un deporte en el que juegan 11 contra 11 y en el que siempre gana Capello".

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